Es en la noche, cuando tus miedos salen a la luz. Es en medio de la oscuridad más densa cuando acechan los terrores más profundos de tu mente. Tu imaginación se desborda y los seres monstruosos que se esconden en las sombras se aprovechan de tu vulnerabilidad y deciden hacerte una visita sorpresa. Cada uno de los músculos de tu cuerpo se tensan y no dejan que des ni un solo paso. Te sientes frágil, insignificante, creyendo ser una pequeña pieza de un juego macabro en el que tú siempre pierdes y donde no hay ganador. Tan sólo escuchas el latido acelerado de tu corazón y no hay nada a lo que puedas aferrarte para escapar del profundo abismo en el que te encuentras. ¿Qué debes hacer cuando no te queda absolutamente nada por lo que luchar? ¿Cuándo todo en lo que creías era una ilusión y tu mente empieza a desmoronarse? No puedes gritar, no puedes huir, no puedes llorar, porque eso te hará débil y ya no habrá solución. Pero en la oscuridad nada es lo que parece y lo que a simple vista puede ser una
maldición, en realidad, puede que en el fondo, sea una bendición.
sábado, 31 de agosto de 2013
viernes, 30 de agosto de 2013
Vida y muerte de una flor.
En un lugar muy lejano, donde la vida y la esperanza no
crecen, cubierta la tierra por un manto de blanca nieve y un frío espectral
recorriendo las llanuras, floreció una flor. Al principio era blanca, como la
nieve que la abrazaba a su alrededor. Luego sus pétalos cambiaron a un bonito
rosa pálido, que le dio un leve toque de color a un mundo oscuro y gris. Con el
paso de los días la flor se convirtió en una preciosa rosa roja, que en medio de la penumbra, parecía una gota de
sangre sobre la nieve. Era pequeña y delicada, pero ni el viento helado ni la
negra noche podían con ella. A medida que pasaban los años, la rosa se fue
haciendo más fuerte, pero algo en su pequeña alma la quebraba por dentro. La
soledad. Era infeliz, porque no había nadie que alabara su belleza, que la
acompañara día sí y día también, que la consolara en su pesares y compartiera
su alegría en los días cálidos. Sus pétalos comenzaban a marchitarse, pero no
por la edad, sino por la profunda tristeza que se negaba a abandonarla. Veía a las aves echar a volar sobre ella,
en busca de un mundo mejor en algún
lugar muy lejos de allí y deseaba poder ser como ellas, tener unas preciosas
alas que la llevaran a dónde ella quisiera, sin límites, sin ataduras, sin
raíces que la ataran a esa tierra hostil. Pero sabía que eso no iba a pasar. Su
belleza se perdería con el tiempo y, al final, no quedaría nada de ella, tan
solo una lágrima, una sola lágrima que perduraría por toda la eternidad para dejar
el recuerdo de su desgracia.
domingo, 25 de agosto de 2013
Arden los bosques.
Una mancha oscura en medio de un verde lleno de vida. El
fuego devora sin piedad y sin detenerse, eliminando a todo cuanto se encuentra en su camino. Y
después solo quedan cenizas y restos de lo que podría haber sido un hermoso
paisaje. Ahora ese paisaje ha pasado de hermoso a desolador. La Madre Tierra
llora por los hijos que ha perdido atrapados en las fauces del mismísimo
infierno. El humo cubre el cielo azul tornándolo gris y un calor abrasador
penetra en las entrañas, llegando al corazón y haciéndole llorar sangre. El
bosque ahora es un esqueleto destruido, no por culpa del elemento más
mortífero, sino por el egoísmo de la más mortífera de las criaturas.
jueves, 22 de agosto de 2013
Una lágrima.
Una lágrima puede albergar
infinidad de secretos.
Una lágrima nace del
sentimiento más profundo
y muere dejando tras de sí
el recuerdo del dolor.
Una lágrima, tan
dulce, tan
amarga, tan bella y tan solitaria,
que si bien significa alegría
también es muestra de duelo.
Una lágrima no es nada, pero lo es todo.
lunes, 19 de agosto de 2013
La luna.
Siempre he sentido fascinación por la luna, esa esfera
plateada fuente de mitos y leyendas que cada noche en lo alto del cielo
estrellado nos deleita con su ciclo cambiante. Siempre está ahí, incluso por el
día, donde se esconde tras la luz del sol. Todas las culturas, a lo largo de la
historia, la han considerado una deidad, culpándola o adorándola por la
influencia sobre el comportamiento de los seres humanos y demás animales. Los lobos, criaturas maravillosas y temibles
a la vez, también la adoran. Durante el plenilunio cantan su eterna canción a
la luna, atemorizando a los hombres que tienen el placer de escucharlos. Hay
una bonita leyenda respecto a este hecho tan conocido del lobo aullando a la
luna llena.
La leyenda cuenta que, en una noche ancestral, la luna bajó a la
tierra y se quedó enredada entre las ramas de un árbol. En ese momento apareció
un lobo y la empezó a acariciar con su hocico y jugaron toda la noche, hasta
que volvió al cielo y el lobo al bosque; y ésta, le robó la sombra al cánido para recordarlo para siempre y él desde entonces, le aúlla las noches de luna
llena para pedirle que se la devuelva.
lunes, 12 de agosto de 2013
Ayer y hoy.
¿Dónde quedaron aquellas princesas de mejillas sonrosadas y
ojos luminosos que deseaban vivir la historia de amor más romántica?
¿Dónde quedaron aquellos príncipes que sacaban a bailar a
las damas con timidez y las hacían sonrojarse tan solo con mirarlas?
Los tiempos cambian, y ahora todo es diferente. Bienvenidos a la era de la perversión y del desfase, donde el amor es un juego y los niños quieren crecer demasiado deprisa. La inocencia se ha perdido, ahora lo que está de moda es comportarse como adultos delirantes con aires de superioridad y con ganas de juerga. Los hombres buscan barbies tontas con faldas extremadamente cortas y escotes extremadamente grandes a las que no les importe ser un juguete con tal de pasarlo bien una noche durante unos escasos minutos, mientras que las mujeres enseñan más de lo que deberían y actúan como niñatas superficiales para luego quejarse de lo mal que las tratan los hombres. Aunque claro, siempre hay excepciones. Lo que quiero decir, es que la sociedad juvenil se va deteriorando cada día más, en un mundo de alcohol, drogas y sexo. Después se despiertan por la mañana y se dan cuenta de que no recuerdan nada del día anterior, pero aún así dirán que lo han pasado genial y lo repetirán una y otra vez. ¿Qué diversión le encuentran a eso? ¿Les resulta divertido desconocer qué han hecho, con quién han estado y dónde? A mí, desde luego, no. Y lo peor de todo, es que mucha gente lo hace porque "es guay" y "mola". Y así es como irán perdiendo su personalidad y su dignidad, quedándoles solamente recuerdos vagos de una noche alocada y un profundo malestar físico y mental cuando toda la diversión termina.
viernes, 9 de agosto de 2013
Alas negras.
Mis alas son negras como la noche.
Negra también es mi alma,
que lucha por escapar de su prisión
de cristal.
Negros son mis ojos que observan
atentos, expectantes,
los secretos más viejos y oscuros
que mi corazón guarda.
Mis alas son negras y
negra es mi sombra
que me acompaña y me atormenta.
sábado, 3 de agosto de 2013
Sentimientos.
No puedes escapar de tus sentimientos.
Cuando te encuentran
te absorben, te corroen por dentro
y cuando te quieres
dar cuenta, es demasiado tarde.
La ira es un arma letal que lucha por salir y arrasar con
todo.
El odio te transforma por completo y nubla tu vista,
impidiéndote ver la bondad que se esconde en tu interior.
La felicidad puede ser destructiva,
pero también te puede salvar de la destrucción.
La tristeza es el peor sentimiento, te hunde, te mata
lentamente,
pero al final desaparece, aunque nunca del todo.
Y el amor es aquello
que todo el mundo anhela,
pero que pocos llegan a alcanzar.
viernes, 2 de agosto de 2013
Un abrazo. Un beso. El sonido de la lluvia al caer. Un rayo de sol. Una canción.
Una sonrisa. Un hola. Un hasta luego. Un te quiero.
Esos pequeños
instantes de felicidad que nos hacen sonreír y pensar que la vida vale
la pena. Cosas, que a simple vista parecen insignificantes, pero que
necesitamos casi tanto como respirar cuando nos sentimos solos o tristes. Por
mucha oscuridad que haya en nuestro mundo, siempre habrá un rayo de luz que nos
ayudará, que nos dará ese empujón que necesitamos para levantar la cabeza y
dibujar una sonrisa en nuestro bonito rostro.
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