domingo, 15 de noviembre de 2020

Caribidis y Escila

 Atrapada en una espiral, sólo veo espuma, terror y caos.

Tiento a la suerte, no obtengo respuesta alguna. Silencio.

Mi cuerpo arrastrado por un remolino, alzo la vista, escucho,

no sé qué es arriba y qué es abajo, el mundo está al revés, 

¿quién lo ha puesto así?

Dos monstruos, dos realidades

La espada y la pared, la muerte y la muerte.

Pide un deseo, el abismo está aquí. Latente.

Me atrae hacia sus entrañas y el infierno se abre.

Un soplo furtivo, la vela se apaga. Oscuridad.

Dos monstruos, dos perdiciones.

Un pensamiento absurdo, los dados lanzados a la par.

Una oportunidad en el horizonte.