Un abrazo. Un beso. El sonido de la lluvia al caer. Un rayo de sol. Una canción.
Una sonrisa. Un hola. Un hasta luego. Un te quiero.
Esos pequeños
instantes de felicidad que nos hacen sonreír y pensar que la vida vale
la pena. Cosas, que a simple vista parecen insignificantes, pero que
necesitamos casi tanto como respirar cuando nos sentimos solos o tristes. Por
mucha oscuridad que haya en nuestro mundo, siempre habrá un rayo de luz que nos
ayudará, que nos dará ese empujón que necesitamos para levantar la cabeza y
dibujar una sonrisa en nuestro bonito rostro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario