Bailaban las estrellas en el firmamento, buscaban tu mirada
en la penumbra y soñaban con volver a brillar tan fuerte que tus ojos se
iluminasen como la estela de un cometa que se perdió allá en el norte, y que encontró su hogar en la cálida corteza de un roble solitario.

No hay comentarios:
Publicar un comentario