martes, 29 de enero de 2013

Como una burbuja...


Para mí, la soledad es como una burbuja que nos protege del peligro exterior. A veces, estar rodeado de gente puede ser asfixiante y estresante, pero cuando estás solo, respiras una paz y una tranquilidad que difícilmente podrías conseguir en medio de una sociedad llena de prejuicios, malos modales e hipocresía. Siempre marcando lo que debes y lo que no debes hacer, lo que es bueno y lo que es malo, lo que está de moda y lo que no, poniendo etiquetas a todo y rechazando a los que se apartan de los moldes establecidos. No es malo estar solo de vez en cuando. Tienes tiempo para pensar en todo lo que ha sucedido en tu vida, para arrepentirte de las cosas que has hecho y para enorgullecerte de otras, para poner en funcionamiento tu imaginación y, en definitiva, para estar a solas con tus pensamientos. Ser tú mismo. En medio de la soledad, el tiempo parece transcurrir más despacio, los segundos parecen minutos, y los minutos horas.  A veces necesitas irte a un lugar donde no puedan encontrarte, respirar hondo y alejarte del resto del mundo.  Sólo tú, tú mismo y el tiempo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario