sábado, 30 de marzo de 2013

Mi mayor miedo.


El miedo. Esa desagradable sensación que invade todo nuestro ser y nos impide actuar utilizando la razón y la lógica, que nos convierte en unos seres vulnerables y trata de dominarnos. Yo no suelo tener miedo. Soy bastante tranquila y pocas veces me preocupo por lo que me rodea. Siempre pienso en el lado bueno de las cosas y en raras ocasiones me dejo llevar por el pánico. Pero hay algo que me supera. Algo que me asusta de verdad: hacerme mayor. Puede sonar algo infantil y tonto, pero me aterra la idea de dejar de ser la niña que creo ser y convertirme en mujer. Cosas tan banales como sacarme el carnet de conducir o perder la virginidad suponen aceptar que ya soy una mujer. Y no quiero, me niego a aceptarlo. El mundo adulto me asusta. Tener responsabilidades, preocupaciones, alejarte de tus padres y de tu hogar, formar tu propia familia, tener tu propia vida. Lo peor de todo, es que este temor no viene de ahora. De pequeña me echaba a llorar por el simple hecho de pensar en la idea de hacerme mayor, no quería crecer. Deseaba continuar en mi mundo feliz sin preocuparme por las cosas de los adultos. Pasaron los años y aún sigo igual. Ojalá pudiera parar el tiempo y quedarme así para siempre, o volver a la niñez. Pero tarde o temprano tendré que aceptar la dura realidad.  El tiempo corre y yo envejezco cada día más. Eso es así y yo no puedo hacer nada para evitarlo.


2 comentarios:

  1. Querida Sisi, si quieres yo puedo caminar contigo este camino para que, estando juntas, no tengamos miedo. La verdad es que a mí también me aterra la idea de crecer, pero poco a poco lo hay que afrontar. Te quier mucho, mi Pequeña Sisi.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por entenderme y apoyarme, Maia, (y por comentar xD)Yo también te quiero y claro que me encantaría caminar junto a ti. Un beso:)

      Eliminar